FOTO Sebastian FELIU

05/03/2018

IN MEMORIAM’ Sebastián Feliu Matas. El padre de la corrosión en España

El pasado 9 de febrero falleció en Madrid Sebastián Feliu Matas a los 92 años, víctima de la enfermedad de Alzheimer. Profesor de investigación en el Centro Nacional de Investigaciones Metalúrgicas (CENIM) del CSIC. Fue becario en el MIT, EE UU, profesor en las universidades, Central de Barcelona, Complutense de Madrid y Central de Caracas.

Su magisterio llegó a numerosas universidades de Latinoamérica, formando grupos de investigación que realizaron estancias en el CENIM bajo su dirección. Realizó su tesis doctoral sobre pulido electroquímico de metales en la universidad de Barcelona y se trasladó a Madrid el año 1952 para trabajar como becario en el Instituto del Hierro y del Acero del Patronato Juan de la Cierva del CSIC. Sebastián (Vilajuïga, Gerona) tuvo la agudeza de ver la corrosión como un campo donde se podía desarrollar profesionalmente y con un gran futuro, dado que los costes de la corrosión suponen el 3,5% del producto interior bruto (PIB) en los países industrializados. Su mujer María Teresa Batlle, madre de sus cuatro hijos y abuela de sus ocho nietos, lo acompañó y le brindó su apoyo y comprensión a su enorme dedicación al estudio de la corrosión durante los 62 años de matrimonio. Su dedicación y entrega ejemplar sin reservas a la ciencia de la corrosión lo hizo feliz, formó y enseñó corrosión a los diferentes grupos existentes en España: Madrid, Barcelona, Sevilla, Valencia, entre otros. Cuando acudían a preguntarle cómo podrían iniciarse en los estudios de corrosión tenía el tiempo suficiente para explicarles los pasos a dar. El conocimiento en corrosión en nuestro país ha avanzado gracias a su magisterio y a su capacidad de formar científicos, tanto en ciencia básica como en aplicaciones tecnológicas. Un científico de la “raza” de Sebastián, un gigante de su generación, despertaba motivaciones en los jóvenes que se acercaban a este campo de la ciencia. Era habitual llamarle, “cariñosamente”, el padre español de la corrosión. Tenía un continuo interés por la ciencia y una inquietud sin límites. Siempre estaba dispuesto a volver a empezar como un becario más, que no sabe de abandono ni de desmayo.

Al rendir homenaje a Sebastián, se hace presente el recorte del presupuesto al que está sometida la investigación en España. Las estadísticas así lo confirman y los actores lo reconocemos. Es bueno recordar que en tiempos pasados, científicos españoles formaron a investigadores que se quedaron en España y realizaron importantes contribuciones al avance y progreso de la ciencia en beneficio de la humanidad. Así, sería deseable que aquella situación se pueda reeditar prontamente, poniendo fin al éxodo de científicos al extranjero, como fue siempre el deseo de Sebastián.

Gracias Sebastián, por haber enseñado corrosión a tantos investigadores y, sobre todo, por tu gran pasión por los becarios en hacerles fácil lo que en realidad es muy complicado. Descansa en paz, maestro.

Manuel Morcillo y José María Bastidas.Profesores de investigación en el CENIM-CSIC.